Herencia familiar
Es el factor más determinante. Si tu mamá, tu papá o ambos tuvieron várices, tu probabilidad sube de forma importante.
¿Venas abultadas, piernas pesadas al final del día, hinchazón de tobillos o calambres nocturnos? Las várices en las piernas no son solo un tema estético: son el signo visible de una insuficiencia venosa que avanza. Con el Dr. Dalid Nieto Zepeda, angiólogo y cirujano vascular, con ultrasonido Doppler desde la primera consulta.
Las várices —o venas varicosas— son venas superficiales que se dilataron, se alargaron y se volvieron tortuosas. Dentro de cada vena de la pierna hay válvulas que solo dejan pasar la sangre hacia arriba, rumbo al corazón. Cuando esas válvulas dejan de cerrar bien, la sangre se regresa y se estanca: es lo que llamamos reflujo venoso.
Dato que sorprende a muchos pacientes: el tamaño de la várice no dice qué tan grave es el problema. Hay piernas con várices pequeñas y reflujo severo en la safena, y piernas con venas muy visibles y circulación aceptable. Eso solo lo distingue el ultrasonido Doppler.
Muchas personas llegan a consulta pensando que es cansancio normal. Estos son los síntomas de várices más frecuentes, del más leve al que ya indica daño en la piel.
Sobre todo al final del día, después de estar mucho tiempo de pie o sentado. Mejora al elevar las piernas: ese detalle es muy sugestivo de origen venoso.
El zapato o el calcetín dejan marca. Suele empeorar con el calor, en vuelos largos y a lo largo del día.
Despiertan de madrugada, casi siempre en la pantorrilla. También aparecen inquietud en las piernas y sensación de ardor.
Cuando una várice duele a la palpación y la zona se pone roja y caliente, puede tratarse de una flebitis superficial y requiere valoración pronta.
La piel se oscurece y se endurece. Es señal de que la sangre lleva tiempo estancada y el daño ya llegó a la piel.
La úlcera varicosa es el estadio más avanzado. No cierra mientras no se corrija el reflujo que la provoca.
Si una sola pierna se hincha de repente, duele y se siente caliente, puede ser una trombosis venosa profunda y necesita valoración el mismo día. Lo mismo si una várice se revienta y sangra: acuéstate, eleva la pierna y haz presión directa. Llama al 55 8418 9807.
Casi nunca hay una sola causa. Lo habitual es una predisposición heredada sobre la que se suman hábitos y etapas de la vida que aumentan la presión dentro de las venas.
Es el factor más determinante. Si tu mamá, tu papá o ambos tuvieron várices, tu probabilidad sube de forma importante.
Estilistas, comerciantes, personal de salud, docentes y quien pasa el día en escritorio. Sin movimiento, la pantorrilla no bombea la sangre de regreso.
Aumenta el volumen de sangre, el útero comprime las venas de la pelvis y las hormonas relajan la pared venosa. Muchas várices aparecen en el segundo o tercer embarazo.
El exceso de peso aumenta la presión abdominal y dificulta el retorno venoso. También hace más difícil detectar las várices a tiempo.
La pared de la vena pierde elasticidad con los años. Los anticonceptivos y la terapia hormonal también favorecen la dilatación venosa.
Una trombosis daña las válvulas por dentro. Las várices que aparecen después de un coágulo se llaman secundarias y requieren un manejo distinto.
¿Várices a temprana edad? No es raro. Con antecedentes familiares fuertes pueden aparecer desde los 20 años. Valorarlas pronto no es exagerar: entre antes se frena el reflujo, menos avanza el daño en la piel del tobillo.
Los angiólogos clasificamos la enfermedad venosa por grados (clasificación CEAP). Saber en qué punto estás cambia por completo el tratamiento que necesitas.
| Grado | Qué se ve | Qué se siente | Manejo habitual |
|---|---|---|---|
| C1 · Arañas vasculares | Telangiectasias rojas o moradas, muy finas | Casi siempre nada; motivo estético | Escleroterapia |
| C2 · Várices leves | Venas dilatadas visibles, de más de 3 mm | Pesadez ocasional al final del día | Escleroterapia o láser |
| C3 · Con edema | Várices más el tobillo hinchado | Pesadez diaria, calambres, marca del calcetín | Láser o cirugía + compresión |
| C4 · Daño en la piel | Manchas café, piel dura o eccema | Comezón, ardor, piel tirante | Corregir reflujo sin demora |
| C5 · Úlcera cerrada | Cicatriz de una úlcera que ya sanó | Riesgo alto de que vuelva a abrirse | Tratamiento + compresión de por vida |
| C6 · Úlcera activa | Herida abierta, casi siempre en el tobillo | Dolor, secreción, mal olor | Curación avanzada + cirugía |
La mayoría de los pacientes que llegan al consultorio están entre C2 y C4. En esos grados el tratamiento todavía es sencillo y la recuperación rápida; esperar a un C6 lo complica todo.
Es la pregunta más buscada y merece una respuesta directa: ninguna crema, gel, pastilla ni remedio casero cierra una vena cuyas válvulas ya fallaron. Eso no significa que todo sea inútil; significa que cada cosa sirve para algo distinto.
El riesgo real de automedicarse: no es gastar de más, es el tiempo perdido. Muchos pacientes llegan tras años de cremas con la piel del tobillo ya manchada y endurecida. Ese daño sí es difícil de revertir.
Ver la várice por fuera no basta. El ultrasonido Doppler venoso es el estudio que muestra qué vena está fallando, en qué punto se regresa la sangre y si la safena está afectada. Sin ese mapa, cualquier tratamiento es adivinar.
No existe un tratamiento único para todos. La técnica se elige según el calibre de la vena, el grado y lo que muestre el ultrasonido Doppler. En muchos casos se combinan dos.
Se inyecta una sustancia que irrita la pared de la vena por dentro y la hace cerrarse. El cuerpo la reabsorbe con el tiempo.
Una fibra dentro de la vena aplica calor y la cierra desde adentro. Anestesia local, sin retirar la safena y con incisiones mínimas.
Retiro de los paquetes varicosos por incisiones de pocos milímetros. Sigue siendo la mejor opción en venas muy dilatadas o tortuosas.
Medias de compresión de la presión adecuada, flebotónicos y cambios de hábitos. Controla síntomas y frena el avance.
Historia clínica, exploración de ambas piernas y estudio Doppler en el mismo consultorio. Se identifica qué vena falla y en qué grado está la enfermedad.
El doctor te explica las opciones reales para tu caso, cuántas sesiones se esperan y el costo, ese mismo día. Sin compromiso de decidir en la consulta.
Según la técnica, en consultorio o en quirófano de Hospital Ángeles Lindavista o Star Médica Tlalnepantla. La mayoría de los casos son ambulatorios.
Revisión con Doppler de control para confirmar que la vena quedó cerrada, indicaciones de compresión y contacto directo por WhatsApp ante cualquier duda.
Con las técnicas actuales la recuperación es mucho más rápida de lo que la mayoría imagina. Esto es lo habitual, dicho sin adornos.
Con honestidad: la vena tratada no vuelve a abrirse, pero la predisposición a formar várices no se elimina. Con los años pueden dilatarse otras venas, sobre todo si persisten los factores de riesgo. Las arañas vasculares casi siempre necesitan varias sesiones y aclaran de forma progresiva, no de un día para otro.
El médico que trata las várices es el angiólogo y cirujano vascular, también llamado flebólogo o especialista en circulación. Es quien puede realizar el ultrasonido Doppler, interpretar el reflujo y ejecutar el tratamiento, desde la escleroterapia hasta la cirugía. No es lo mismo que un dermatólogo o un cirujano general.
Angiólogo, cirujano vascular y endovascular. Tratamiento de várices e insuficiencia venosa con escleroterapia, láser endovenoso y cirugía, además de trombosis, pie diabético y enfermedad arterial periférica, en Hospital Ángeles Lindavista y Star Médica Tlalnepantla.
«Excelente atención y profesionalismo. Súper satisfechos con la cirugía practicada a mi padre y con la atención brindada antes, durante y después.»
«Una atención personalizada con mucha calidad humana. Excelente explicación del diagnóstico, un profesionalismo de primer nivel. Altamente recomendable.»
«Excelente doctor, siempre interesado en dar la mejor atención y seguimiento a sus pacientes. Resuelve tus dudas siempre que lo requieras, el trato siempre humano y respetuoso.»
Elige la sede que te quede más cerca. Ambas cuentan con ultrasonido Doppler en consulta.
Salen cuando las válvulas dentro de las venas dejan de cerrar bien. La sangre, en vez de subir hacia el corazón, se regresa y se acumula; esa presión dilata la vena hasta hacerla visible y tortuosa. Influyen sobre todo la herencia, pasar muchas horas de pie o sentado, el embarazo, el sobrepeso, la edad y los cambios hormonales.
El especialista en várices es el angiólogo y cirujano vascular, también llamado flebólogo. Es el médico que realiza el ultrasonido Doppler, interpreta el reflujo y ejecuta el tratamiento, desde escleroterapia hasta cirugía. No es lo mismo que un dermatólogo o un cirujano general.
Pueden aparecer desde los 20 años, sobre todo con antecedentes familiares fuertes o embarazos previos, y son más frecuentes después de los 40. Que salgan a temprana edad no es raro; valorarlas pronto evita que el daño llegue a la piel del tobillo.
No. Ninguna crema, gel, pastilla o remedio casero cierra una vena cuyas válvulas ya fallaron. Los flebotónicos y las cremas frías alivian temporalmente la pesadez, y las medias de compresión sí controlan síntomas y frenan el avance, pero la várice existente solo desaparece con escleroterapia, láser endovenoso o cirugía.
No. Muchos casos se controlan con medias de compresión, medicamento y cambios de hábitos, y las arañas vasculares se tratan con escleroterapia sin cirugía. El láser o la cirugía se indican cuando el Doppler muestra reflujo importante en la safena, o cuando ya hay úlcera, sangrado o flebitis.
La ablación endovenosa con láser se hace con anestesia local y sedación ligera, así que durante el procedimiento no hay dolor. Después es normal sentir molestia, tensión o moretón sobre el trayecto de la vena algunos días, controlable con analgésicos comunes y media de compresión.
Con técnicas mínimamente invasivas la mayoría camina el mismo día y vuelve a una actividad de oficina en dos o tres días. El ejercicio de impacto y cargar peso se retoman entre la segunda y la cuarta semana, según la técnica y la evolución de cada paciente.
La vena tratada no vuelve a abrirse, pero la predisposición a formarlas no desaparece. Con los años pueden dilatarse otras venas, sobre todo si persisten los factores de riesgo. Por eso conviene el seguimiento y usar compresión cuando esté indicado.
El sangrado puede ser abundante porque la vena está a mucha presión, aunque rara vez pone en riesgo la vida si se actúa bien: acuéstate, eleva la pierna por encima del corazón y haz presión directa sobre el punto. Después es indispensable la valoración, porque una várice que sangró vuelve a sangrar.
El Dr. Dalid Nieto Zepeda atiende en Hospital Ángeles Lindavista (C. Riobamba 639, Col. Magdalena de las Salinas, Gustavo A. Madero) y en Star Médica Tlalnepantla (Av. Sor Juana Inés de la Cruz 280, Fracc. Industrial San Lorenzo). Citas al 55 8418 9807.
Una valoración con ultrasonido Doppler te dice exactamente qué está pasando en tus venas y qué necesitas. Sales de la consulta con un diagnóstico claro, no con más dudas.
Hospital Ángeles Lindavista · Star Médica Tlalnepantla · Céd. esp. 12440428