Herencia
El factor más determinante. Si tu mamá o tus hermanas las tienen, es muy probable que tú también las desarrolles.
Esas venitas finas rojas o moradas que aparecen en muslos y pantorrillas se llaman telangiectasias. Se eliminan con escleroterapia, en consultorio y sin cirugía. Lo que casi nadie te dice: conviene revisar antes si hay reflujo por debajo, porque si lo hay, vuelven a salir. Con el Dr. Dalid Nieto Zepeda, angiólogo.
Son capilares y vénulas muy finas que se dilataron y se hicieron visibles a través de la piel, formando un dibujo ramificado que recuerda a una telaraña. Su nombre médico es telangiectasias y miden menos de un milímetro.
Cuando el vaso es un poco más grueso y se ve azulado en vez de rojo, se llama vena reticular. Ambas son la manifestación más superficial y leve del espectro de la enfermedad venosa, cuyo otro extremo son las várices.
No es por «mala circulación» en general ni por cruzar las piernas, como suele decirse. Estos son los factores que realmente pesan.
El factor más determinante. Si tu mamá o tus hermanas las tienen, es muy probable que tú también las desarrolles.
El estrógeno relaja la pared del vaso. Muchas mujeres notan que aparecieron durante o después de un embarazo, o al iniciar anticonceptivos.
Estilistas, personal de mostrador, docentes y quien trabaja de pie sin moverse. La presión sostenida dilata los capilares más finos.
La exposición solar intensa, el sauna y los baños muy calientes dilatan los vasos superficiales y favorecen que se hagan permanentes.
Aumentan la presión venosa en las piernas y reducen la eficacia de la bomba muscular de la pantorrilla.
En parte de los casos hay una vena mayor que está refluyendo por debajo. Es la causa que más se pasa por alto y la que hace que reaparezcan.
Las arañitas, por sí mismas, no son peligrosas: no se rompen solas, no provocan trombosis y no evolucionan a várices grandes. Si te molestan solo por cómo se ven, esa razón basta para tratarlas.
Pero hay un matiz que cambia el resultado del tratamiento: en una parte de los casos, esas arañitas son la punta visible de un reflujo venoso más profundo. Si se tratan sin corregir esa causa, vuelven a aparecer en meses y el paciente concluye que «la escleroterapia no le funcionó».
La diferencia de acudir con un angiólogo: tratar arañitas es sencillo; saber cuáles tratar y en qué orden es lo que define si el resultado dura. El Doppler es lo que permite tomar esa decisión.
Hay dos técnicas eficaces y una elección que depende del calibre del vaso, de la zona y de tu tolerancia a las agujas.
| Escleroterapia | Láser transdérmico | |
|---|---|---|
| Cómo funciona | Se inyecta una solución que cierra el vaso desde dentro | Calor aplicado desde fuera que coagula el vaso |
| Mejor para | Arañitas y venas reticulares de las piernas | Vasos muy finos, cara y quien no tolera agujas |
| Molestia | Piquete leve y ardor breve | Sensación de liga caliente |
| Sesiones | 2 a 4 en promedio | Suelen requerirse más |
| Después | Moretones y tono oscuro por semanas | Enrojecimiento y costras finas |
| Costo relativo | Menor | Mayor |
El tratamiento de referencia para arañitas de piernas. Se inyecta con aguja muy delgada, sin anestesia y de forma ambulatoria.
La solución se mezcla con aire formando espuma, que desplaza la sangre y contacta mejor la pared. Útil en venas reticulares nutricias.
Sin agujas. Se reserva para vasos muy finos, zonas donde la inyección no es adecuada o pacientes con fobia a las agujas.
Media de compresión los días siguientes al procedimiento. Mejora el resultado y reduce las manchas residuales.
Esta es la parte donde muchas clínicas prometen de más y el paciente termina decepcionado. Así funciona en realidad:
Sobre el costo: el precio depende del número de sesiones y de la superficie a tratar, así que no es un dato que pueda darse por teléfono con seriedad. En la valoración se define cuántas sesiones necesitas y se te entrega el presupuesto completo, sin compromiso de iniciar ese día.
Ninguna crema, aceite ni infusión cierra un vaso dilatado: no llega hasta él ni puede colapsarlo. Alivian la pesadez, no borran la arañita.
Se tratan con láser, no con escleroterapia, por el calibre de los vasos y el riesgo en esa zona. Suelen asociarse a rosácea o daño solar.
Las que salen en tórax, cuello, cara y brazos, con un punto central del que salen ramas, son otra cosa: se llaman nevos en araña y se asocian a enfermedad hepática. Requieren valoración médica general.
No se tratan mientras dura el embarazo ni la lactancia inicial. Muchas mejoran solas en los meses posteriores al parto; conviene esperar y valorar después.
Evita el calor extremo en las piernas, muévete si trabajas de pie, usa compresión en jornadas largas y protege del sol. No las elimina, pero frena la aparición de nuevas.
No causa arañitas ni las empeora, pero conviene espaciar las sesiones respecto a la escleroterapia para no irritar la zona en tratamiento.
Angiólogo, cirujano vascular y endovascular. Tratamiento de arañas vasculares con escleroterapia, siempre precedido de una valoración con ultrasonido Doppler para descartar el reflujo que las provoca. Hospital Ángeles Lindavista y Star Médica Tlalnepantla.
«Una atención personalizada con mucha calidad humana. Excelente explicación del diagnóstico, un profesionalismo de primer nivel. Altamente recomendable.»
«Excelente doctor, siempre interesado en dar la mejor atención y seguimiento a sus pacientes. Resuelve tus dudas siempre que lo requieras, el trato siempre humano y respetuoso.»
«Fue un trato con mucho respeto y profesionalismo. Las preguntas que le he hecho por WhatsApp las responde, está al pendiente de cualquier duda que pueda tener.»
Las sesiones de escleroterapia se realizan en consultorio, sin necesidad de quirófano.
Son capilares y vénulas muy finas que se dilataron y se hicieron visibles bajo la piel, con un patrón ramificado que recuerda a una telaraña. Su nombre médico es telangiectasias y miden menos de un milímetro. Cuando son algo más gruesas y azuladas se llaman venas reticulares. Son la manifestación más leve de la enfermedad venosa.
Influyen sobre todo la herencia, los cambios hormonales del embarazo y los anticonceptivos, permanecer muchas horas de pie, el sobrepeso, la exposición al sol y al calor, y la existencia de insuficiencia venosa subyacente. En muchas mujeres aparecen tras un embarazo y aumentan con los años.
En sí mismas no son peligrosas: no se rompen solas ni provocan trombosis. Sin embargo, en una parte de los casos son la punta visible de un reflujo venoso más profundo. Por eso conviene una valoración con ultrasonido Doppler antes de tratarlas: si hay reflujo y no se corrige, reaparecen rápido.
El tratamiento de referencia es la escleroterapia: se inyecta con una microaguja una sustancia que irrita la pared del vaso y lo cierra, y el organismo lo reabsorbe en semanas. El láser transdérmico se reserva para vasos muy finos, para quienes no toleran las inyecciones o para zonas donde la escleroterapia no es adecuada.
Lo habitual son de dos a cuatro sesiones separadas por tres o cuatro semanas, según cuántas arañitas haya y su calibre. Cada sesión aclara un porcentaje de los vasos tratados; ninguna las elimina todas de una vez. Los resultados se aprecian de forma progresiva.
Se usa una aguja muy delgada y la mayoría lo describe como un piquete leve con ardor breve al entrar la solución. No requiere anestesia y se hace en consultorio. Después es normal ver moretones y una tonalidad oscura sobre el trayecto tratado durante algunas semanas.
No. Ninguna crema, gel, aceite ni remedio casero cierra un vaso ya dilatado, porque no penetra hasta él ni puede colapsarlo. Algunos productos alivian la pesadez o mejoran el aspecto de la piel, pero el vaso visible solo desaparece con escleroterapia o láser.
El vaso tratado no reaparece, pero la predisposición continúa. Con los años pueden surgir otras, sobre todo si persisten los factores hormonales o el trabajo de pie. Cuando reaparecen muy rápido, casi siempre significa que hay un reflujo venoso no tratado por debajo.
Sí, pero con otra técnica: en la cara se prefiere el láser transdérmico y no la escleroterapia, por el calibre de los vasos y el riesgo en esa zona. Suelen asociarse a rosácea o daño solar, así que conviene valorarlas con ese enfoque.
No son lo mismo. Las de las piernas son telangiectasias de causa venosa local. Las llamadas arañas vasculares hepáticas o nevos en araña aparecen en tórax, cuello, cara y brazos, tienen un punto central del que salen ramas y se relacionan con enfermedad hepática. Si aparecen varias en la mitad superior del cuerpo, conviene una valoración médica general.
Una valoración con ultrasonido Doppler define si hay reflujo por debajo, cuántas sesiones necesitas y qué resultado es realista esperar en tu caso.
Hospital Ángeles Lindavista · Star Médica Tlalnepantla · Céd. esp. 12440428